Artículos con el tag jazz

Bohren Und Der Club Of Gore – Sunset Mission

Publicado por el Lunes, 7 mayo, 2012

Tras varias horas con un incesante metrónomo perforando los tímpanos el cuerpo pide algo diferente. Una nueva dinámica siempre es agradecida por los oídos cansados, y es en ese contexto en el que Bohren & Der Club Of Gore brillan más. Ayer estuve varias horas grabando y, para relajarnos, recurrimos a su disco Sunset Mission durante un rato; al llegar a casa lo escuché del tirón de nuevo, prestándole toda mi atención y disfruté aún más. Es un disco lento, pesado, que inmediatamente crea una atmósfera envolvente y cálida pero a la vez opresiva y asfixiante. Podría parecer lo menos indicado para el relax pero con los oídos todavía zumbando por la sesión de grabación el cuerpo me pedía precisamente esto para sentirse bien.

Bohren Und Der Club Of Gore nunca tienen prisa. Su ritmo es pausado, casi arrastrando las notas: ¿para qué correr? El charles marca el tempo de manera sutil y cada golpe es tan espaciado que podría pensarse que suena en momentos al azar y no de manera fija. Sobre esta base el rumor de las escobillas aporta el colchón perfecto para que un teclado etéreo y un saxo fúnebre se deslicen poco a poco por melodías lúgubres y tensas que son todo un bálsamo para los oídos. Nunca me había hecho tanta ilusión escuchar este disco como ayer, justo cuando más necesitaba precisamente eso. No es la primera vez que hablo de ellos pero hoy los recomiendo con un placer renovado; poner Sunset Mission en la penumbra y hundirse en él es una experiencia que todo el mundo debería probar al menos una vez en la vida.


The Penguin Jazz Guide

Publicado por el Martes, 24 abril, 2012

Para los despistados, ayer fue Sant Jordi, ese día tan especial en el que los catalanes dejan de sacrificar fetos de merengones y de acumular explosivos para atentar contra políticos de centro derecha que les impiden proclamar la República Catalana Aplasta Españoles y regalan rosas y libros. Lo de la RCAE es broma, con someterlos ya nos basta. Bien, como iba diciendo, ayer fue Sant Jordi y recibí un regalo fantástico, muy adecuado con los tiempos de descubrimiento musical por los que paso ahora mismo: The Penguin Jazz Guide – The History of the Music in 1001 Best Albums.

Edición 2010

Como todo recopilatorio su valor es siempre subjetivo: 1001 discos es una selección inmensa, más de lo que mucha gente llega a escuchar en su vida. Espero que no sea mi caso, pero sigue siendo una selección muy amplia en la que sabes que los imprescindibles estarán seguro (con lo que teóricamente no aporta demasiado) y en la que posiblemente habrá muchos que estarán bien pero que cumplen la función de rellenar hasta hacer la bonita cifra de 1001 discos. Eso no hace que el regalo me haga menos ilusión, francamente: estoy empezando a pensar que si me ponen las gafas de Miles Davis a un zurullo me lo acercaré al oído a ver si suena o qué. Intentaré tomármelo con calma e ir probando cosas conforme me apetezcan, ya que tengo bastante material en la recámara todavía.

Tener una referencia más, sobre todo en papel escrito, como más me gusta, es un bien muy preciado para mí ahora mismo. Estoy descubriendo muchas cosas que me encantan y, finalmente, siento que estoy profundizando en algo nuevo. Hacía años que no tenía esa sensación que se siente cuando encuentras ese grupo del que de repente todo te gusta y que, con el tiempo, se convierte en tu grupo favorito. Con el jazz estoy pasando por ese momento y este libro que me ha regalado la pobre Maria garantiza que daré la brasa con el tema durante mucho, mucho tiempo; digo pobre porque lo tiene que sufrir aquí y, además, en casa. ¡Gracias!

Cómo convertir a tu novio en un fanático de Elvin Jones en pocos pasos. Bueno, realmente no hace falta un libro para eso, pero a este paso me tiño de negro...

El libro, por cierto, es una edición con tapa de cartón blando bastante típica de Penguin Books con un diseño estupendo. Sin portadas (penica), eso sí, pero que compensa con unos comentarios de los discos bastante breves pero, hasta donde he podido mirar, más que suficientes para sintetizar una idea clara de lo que contienen. Sin haber podido ver nada más, os lo recomiendo sin dudar.


A todo jazz

Publicado por el Martes, 17 abril, 2012

Me han cortado Spotify en el curro y me he pasado a los podcast. Bueno, no es así exactamente, pero más o menos. Probé primero el programa de Esteban, La Guarida del Zorro, y como me interesó la idea ahora estoy a la búsqueda de programas que merezcan la pena, con preferencia aquellos en los que se hable bastante, pero no de cualquier manera. No quiero un tío dándome la chapa pero me parece tremendamente importante estar escuchando a alguien que sepa de lo que habla; hace que prestes atención por partida doble a lo que vas a escuchar a continuación.

He descubierto a Joe Morello con uno de estos programas. Ser baterista de jazz lo peta, te sacan fotos tan molonas como esta...

Así, el descubrimiento de A Todo Jazz está resultando una experiencia fantástica. Presentado por Juan Claudio Cifuentes, un señor que lleva más años escuchando jazz que Franco coleccionando gusanos de tierra, he encontrado en él un buen programa con un contenido equilibrado. Cifu, como le gusta que le llamen, explica un poco el contexto de lo que se escuchará y posteriormente pone uno o dos temas seguidos, sin interrupciones; no añade comentarios farragosos, no da detalles técnicos que pierdan al principiante (como un servidor), etc. Habla lo que hay que hablar, sin más, y la selección que hace me está pareciendo buenísima.

...claro que también te pueden sacar fotos de mierda como esta otra xDDDDD. Advierto, este tío es Dios, da igual si pone un ojo en Pernambuco y otro en Sebastopol.

De momento no he escuchado demasiados programas, por lo que me cuesta recomendar uno concreto con criterio. Al menos os invito a escuchar este monográfico de Joe Morello, un baterista alucinante que formó parte de la banda de Dave Brubeck durante más de una década. El programa se centra en un disco en solitario que grabó como líder y os aseguro que la experiencia lo vale, a mí al menos me ha gustado tanto que lo he escuchado ya dos veces (el disco en cuestión, It’s About Time, es relativamente complicado de encontrar). Desde la página oficial del programa os los podéis descargar todos y creo que merece la pena darle al menos una oportunidad. Me parece un buen punto de apoyo para ir descubriendo cosas nuevas. Ah, y estoy totalmente abierto a sugerencias, como ya dije en Twitter hace unos días.


1, 2, 3, empezamos

Publicado por el Lunes, 9 abril, 2012

Bueno, aquí estamos. Creo que no hace falta liarse con presentaciones y podemos hacer como esos amigos que se tiran años sin verse y, el día que se encuentran, se van a tomar algo charlando de todo como si solo hubieran pasado horas. Uno se tiró a la mujer del otro repetidas veces e incluso en una de ellas le pilló la hija pequeña, pero da igual, son colegas y no van a pelearse por esas tonterías.

Me he tirado todas las vacaciones viendo varias veces al día este vídeo de Megadeth haciendo el ridículo más espantoso:

Imagen de previsualización de YouTube

 

Me fascina profundamente el minuto 1:48, momento en el que Mustaine se lanza fieramente sobre el estribillo; es en este punto cuando, superando todas las expectativas acerca de cómo podría cantarlo peor de lo normal, consigue un efecto prodigioso: al mismo tiempo parece que se caga, se queda sin aire, le sale un gallo y le sobreviene un ictus. Todo a la vez. Genio.

Pero no solo de vídeos vive el hombre, claro. El otro día me pasé por una biblioteca pública y me tiré un par de horas rebuscando entre su catálogo de discos, echando un vistazo a ver qué me encontraba. En serio, hoy en día es mucho más fácil ir a una biblioteca con el portátil y ripearse allí el disco que buscarlo en algún sitio para bajarlo. Al menos, a mí me pasa.

Un clásico hasta ahora desconocido para mí. En cuanto lo digiera os contaré. O no.

Saqué mucho material, básicamente jazz, el cual espero ir procesando poco a poco para poder recomendar algo. Insisto, visitad las bibliotecas, siempre han hecho un servicio maravilloso a la sociedad y encontraréis cosas fantásticas. Mientras nuestro egregio ministro de educación, cultura y deporte no decida privatizarlas, incinerar en vida a los trabajadores que las hacen funcionar y convertir todo el material que contienen en productos de lujo para estimular el consumo, claro. Un visionario.

Para terminar por hoy añadiré que, después de todo este tiempo, no he conseguido pasar del tercer tema de A Dramatic Turn Of Events. Que comience el trolleo.

Ahora en serio, da gusto estar de vuelta. Podéis aportar vuestras opiniones sobre el diseño (de nuevo cosa de Ideophony) y ese tipo de cosas, pero básicamente esto es todo lo que habrá a partir de ahora. Mi tiempo es limitado y espero aprovecharlo bien en esta nueva etapa. ¡Bienvenidos de nuevo, hijos míos!