Y es que es una cosa bien cierta que casi siempre pienso…

"Eh, el de la fila de detrás, sí, tú, ¡el que ni siquiera me oye! ¡Bota tú también, tío!"

"Eh, el de la fila de detrás, sí, tú, ¡el que ni siquiera me oye! ¡Bota tú también, tío!"

“Para ver un concierto desde tercera fila, me compro el DVD”