Qué de improperios e insultos tenemos, ¿verdad? Bueno, en español sobre todo tenemos una enorme variedad, pero en otros idiomas también hay unos cuantos. Y es que, ¿qué hacer cuando te pegas un martillazo en el dedo? Obviamente, invocas a la gran ramera babilónica y deseas que toda tu furia caiga sobre ella en forma de mierda. ¿Y cuando te devuelven mal, eh? ¡Hijo de puta! ¡Qué sonoridad! Si es que no hay nada como un insulto bien puesto, una palabrota bien dicha.

Es normal usarlas. Es normal leerlas. También es oÃrlas, pero cada vez depende más: cuando John McClane comenta amablemente a sus interlocutores que su madre vende su cuerpo en la calle (unas 400 veces en Jungla de Cristal III: La Venganza, sin ir más lejos) suele hacerlo sin ningún problema. Vemos moverse sus labios, oÃmos las palabras pronunciadas, nos deleitamos con cada una de las sÃlabas que, con afectado sentimiento de mala hostia, forman la expresión “¡HIJO DE PUTA!“. Y bueno, esa y otras tantas. No obstante, cuando vemos en el siguiente vÃdeo al pazguato de Fred Durst cantando hay veces que vemos moverse sus labios pero no se oye nada. Anda, qué raro.
Fucked, motherfucker, bullshit, shit…a los 30 segundos ya hay cuatro palabras censuradas. ¿Para qué coño ponen el vÃdeo entonces? Parece que no hay ningún problema en que en una pelÃcula que no siempre echan a partir de las 12 de la noche suelten alguna que otra burrada, aunque no nos engañemos, hoy en dÃa ese tipo de cosas a los chavales se la suda porque lo de horario infantil ya no existe, ven cualquier cosa a cualquier hora. El caso es que debe ser muy peligroso que un chaval vea este vÃdeo sin censurar, no sea que sea la puntilla a las decenas de violaciones, robos, asesinatos, mÃtines polÃticos y diarios de Patricia que puede ver en la tele en cualquier momento. Claro, muy lógico.
Veamos, no tenemos ya bastante con que los vÃdeos suponen acortar las canciones porque “tan largas no venden“, mutilando canciones por cualquier parte para que cumpla con el puto formato videoclip (curiosamente el vÃdeo de Thriller no dura 4 minutos precisamente): es que además tienen que coger y quitarles parte de la letra porque hay, horror, palabrotas, insultos, popó. Puritanos de los cojones, me tenéis los huevos llenos, porque los vÃdeos todavÃa puedo llegar a aceptarlo porque total, ya puestos a joder una canción ya qué más da, pero es que esto alcanza tintes surrealistas estos dÃas.

Hace unos dÃas estaba escuchando el primer recopilatorio de Dream Theater, Greatest Hit (…and 21 other pretty cool songs), y cuando llego a As I am me encuentro con que una terrible e insultante palabra se coló en Train of thought, aquel disco negro del que procede el tema y que seguro incita a matar gente o algo asà y que no llevaba sello de Parental Advisory: ¡anda, en la versión del recopilatorio hay un “fucked” que no se oye! ¡Horror, terror, conspiración, impuestos y tasas no incluÃdas! “Es la versión pirata, tranquilo, el pedido con el CD original llega dentro de unos dÃas y seguro que está bien“. Pues no sé por qué pero tengo todo el miedo del mundo porque fijo que no está bien, no. Seguro que la puta discográfica de los cojones ha censurado la palabrita para no tenerle que poner la pegatinita de los huevos al CD.
Que corten las putas pelÃculas también, ¿no? Y la televisión, claro está. Los videojuegos, cómo se nos iba a olvidar esa fuente inagotable de exención de culpabilidades de la sociedad. Cago en la hostia bendita copón hostias ya, lo que faltaba. Que censuren las pelÃculas porno, las revistas (joder cagonlavÃrgen), y ya puestos, pueden también censurar a su puta madre. Sà sÃ, a su puta madre, a la cual también pueden saludar de mi parte y decirle que hoy no puedo ir a cenar.

Hatajo de tontopollas. En fin, hay bastantes más vÃdeos que conozco que han sido censurados porque si no los niños y no tan niños podrÃan ser muy muy muy malos para la sociedad, pero como tampoco es plan de irlos listando, sólo comentar que el dÃa que alguien se vea influÃdo por tamañas gilipolleces, habrá recibido una educación que no es que sea mala, es que será de mierda, y asà no es de extrañar que hable mal, pero la culpa no se puede echar a la música, al cine, a los libros, a los videojuegos, y hale, a censurar se ha dicho. Puta vergüenza de sociedad.
PD: 37 palabras malsonantes en un sólo post. He vuelto a superarme, ¡recórcholis!










