Hace unos dÃas leÃa en un foro una discusión acerca de cómo la variación lógica en la música de los videojuegos se ha cargado las grandes melodÃas que antaño nos obsesionaban. Me explico: uno argumentaba que la música actual en los videojuegos es de mayor calidad, mientras que el otro decÃa que esa supuesta mejor calidad suponÃa en enlatar orquestaciones baratas y que al menos los midis cutres tenÃan calidad compositiva.

Yo creo que ni lo uno ni lo otro, que tampoco hay que simplificar las cosas hasta esos extremos, hombre. El que sea un hecho consumado que jamás en mi vida olvidaré la musiquita de la cueva del Super Mario no puede evitar que cada vez que escucho la melodÃa del Fort Schmerzen del Medal of Honor mi cuerpo simbolice lo más literalmente posible el ser un homo erectus.
Pongo esos dos ejemplos porque, aparte de lo mucho que me gustan ambas canciones, hay una gran diferencia: en el primer caso estaba Koji Kondo con su sampleador midi o lo que fuera que utilizara. Se curró un ritmillo chulo (tun, pá! tu-tu-tun pá! tun, pá! tun-tun, tu pá-pa!), y le puso una de las musiquitas más pegajosas que jamás en la vida me he echado a la cara (tiqui-tiqui-tiqui…tiqui-tiqui-tiqui), y este amago de solo de baterÃa de Loquendo que acabo de improvisar es lo que suena cuando Mario aplasta Goombas en las profundidades de las cavernas. Tremebundamente sencillo xD.

- Oye, ¿esto no te parece lo más cojonudo que has hecho en la vida?
- Nah, me faltarÃa que fuera de verdad, pero con esta erección que tengo todo me parece bien.
Por el otro lado, Michael Giacchino aportó su granito de arena haciendo que la experiencia de escapar de una fortaleza repleta de Nazis se convirtiera en una de las cosas más alucinantes que he jugado nunca gracias a sus composiciones épicas. Por suerte en casa no soy el único que asà piensa, y asà me he encontrado con mi hermano silbando esas melodÃas por la mañana mientras desayunaba, tras habernos acostado tardÃsimo jugando a esa obra maestra. Puto Medal of Honor, qué vicio.

Hoy en dÃa se dedica un esfuerzo muchÃsimo mayor a la música en los juegos, dado que los increÃbles presupuestos que se les dedican se complementan perfectamente con la siempre creciente mejora en la ambientación de los mismos: no es lo mismo jugar al Ocarina of Time sin música (de todas formas, ahora que lo pienso, jugar al Ocarina of Time no es lo mismo que jugar a cualquier otra cosa, siempre es mucho mejor
). ¿Que las canciones que resultan no son tan memorables? Pues la verdad es que hay una cosa, y es que en la actualidad creo que los juegos tienen una desventaja frente a los juegos antiguos, y es su tiempo de juego efectivo y, por lo tanto, su capacidad de dejar huella de verdad.
Salvo grandes excepciones, la vida de un juego actual no parece ser como la de un juego de los viejos, cuando habÃa menos donde elegir y se exprimÃan al máximo. Ahora creo que la cosa es un poco distinta, hay tantÃsimos juegos, y la piraterÃa, reconozcámoslo, permite en gran medida jugar a 4 ó 5 juegos a la vez con tal facilidad que llega un punto en el que no nos duran tanto como podrÃan, y eso repercute en todo, incluyendo lo mucho que nos llama la atención la música.

¿Seguiré recordando la banda sonora del Half Life dentro de 15 años? Pues mira, no creo, porque siempre desconecto la música en esa saga xD, pero creo que dentro de 15 años seguiré con la música del Final Fantasy X en el reproductor pase lo que pase. ConfÃo en la música actual de los videojuegos tanto como en la antigua, vaya. Y, sin más dilación, creo que la mejor muestra es poniendo unos cuantos ejemplillos, ¿no?













