Noche redonda la del viernes pasado: sesión de degustación de J&B en Pisito y un rato antes concierto. Poco más se podÃa pedir, como por ejemplo que se filtrara Watershed de Opeth por completo, cosa que además ocurrió: ya sólo faltaba que me tocara la loterÃa, que Mägo de Oz anunciaran públicamente que son unos mierdas y se disolvieran y, ya de paso, que Dream Theater me llamaran para sustituÃr a Portnoy, pero bueno, la noche fue bastante cojonuda aún asà xD. Me dejaré de fantasÃas (las que tengo con Jessica Alba me bastan) e iré a lo que importa, que es comentar lo chulo que estuvo el concierto y lo que se perdieron los que no estuvieron. ¡Pringaos!

La sala Siroco de Madrid registró más de medio lleno en una interesante noche de conciertos. Abrieron los alemanes Despite Faded, que yo conocÃa de nombre pero nada más, y que me gustaron bastante. Su rock alternativo recuerda a Tool por momentos y, aunque pueden ser más predecibles y bastante menos paranoicos (cosa muy fácil conociendo las excentricidades de Keenan y compañÃa), esas reminiscencias les sientan bien. Esto no juega en su contra porque mantienen su propia personalidad y funcionan bien en directo. Concierto notable, aunque por restricciones de la sala no demasiado largo.
Estas restricciones obligaban a tener el concierto liquidado a las doce de la noche, por lo que cuando Psicotropia recogieron el relevo de los alemanes sobre las once sabÃan que habÃa que ir a por todas, cosa que hicieron. Presentando temas de lo que será su próximo disco (continuación del excelente Grog) y sin olvidar temas del resto de su de momento corta carrera, dieron un concierto a la altura de la primera vez que los vÃ: un conciertazo en el Minnuendö Prog Festival de 2007. Desde entonces estoy enamorado de este grupo, y no es para menos.

Me encanta la música de Psicotropia. Con una puesta en escena como la suya, sobria pero vistosa, se pueden hacer maravillas, pero de nada vale si no estás apoyado por un buen material sonoro a la altura. Entonces te puedes topar con momentos como los del viernes, un auténtico espectáculo de degustación, en este caso no de whisky sino de música. Psicotropia mezclan composiciones complejas e impredecibles con melodÃas accesibles, tan efectivas en directo como en estudio. Son una de esas joyas que muy de vez en cuando puedes encontrarte, y el concierto del otro dÃa fue una buena oportunidad de descubrirlos.

¿Os perderéis la próxima? Yo seguro que no.










