ballener0, 19 September 2008
en Personal.
Etiquetas:Echoes, Pink Floyd, Rick Wright.
La muerte de Rick Wright, acontecida hace unos dÃas, definitivamente ha dejado ecos. Ecos de una música que va muriendo poco a poco, al menos personificada en aquellos que la compusieron. Estoy escuchando ahora el Live In Gdansk de David Gilmour, precisamente el tema Echoes, y debe ser que se mezcla un poco la sensación de locura y melancolÃa que sale de esa canción con la rara sensación que produce seguir pensando en la muerte de alquien que tuvo que ver en esto y claro, me pongo un poco “tontorrón“.
No es para menos, claro. Algunos recordaréis que hace tiempo comenté el hecho de que está comenzando a morir gente relacionada con los inicios de la música más popular, de los ‘60 a esta parte más o menos. Esa gente ya está mayor, y es normal ver a músicos con una edad notoria sobre el escenario, algunos en mejor estado que otros (tanto fÃsico como musicalmente)…aún asÃ, se me hace raro entrar en esta dinámica.
Vale, Rick Wright murió por un cáncer que igualmente podrÃa habérselo llevado con 20 años, pero bueno, la idea está ahÃ: el amigo tenÃa 65 añazos, y bueno, ya era una edad importante. No sé, pero a mà por lo menos se me hace raro asimilar que en los próximos diez o veinte años muchos de los músicos que admiro estarán viendo crecer las flores desde abajo. Por supuesto seguirán viviendo en su música, ya que es lo que ha dado a esas personas la relevancia que tienen para mÃ, pero sigue siendo raro asimilar esto. Aún asÃ, me alegro de que, de alguna forma, se pueda pervivir aún después de muerto.
Es una suerte que la música sea el eco de los músicos.
Ayer, lunes 15 de Septiembre, nos dejó Richard Wright, miembro fundador de Pink Floyd y teclista de la banda a lo largo de prácticamente toda su historia. De acuerdo con el comunicado publicado por su familia, una breve lucha contra el cáncer (no han especificado el carácter del mismo) ha sido la razón de su muerte a los 65 años. Poco se puede decir acerca de este suceso, pero se puede hablar largo y tendido acerca de su carrera musical y la importancia que ha tenido a lo largo de múltiples generaciones.

La historia de Pink Floyd abarca treinta años (de 1965 a 1995), aunque en momentos puntuales se dieron una serie de reuniones del grupo que no trascendieron en nuevos discos ni giras. A lo largo de este tiempo la banda revolucionó el mundo musical con una serie de discos que profundizaban en la psicodelia, en el rock, en lo sinfónico y en lo etéreo, dejando un legado incomparable. La influencia de discos como Meddle, Dark side of the Moon o Animals, por citar algunos de mis favoritos (poco a poco todos lo van siendo), es algo innegable si echamos un vistazo a la música posterior a la banda.

Lamentablemente todo tiene un final y con la muerte de Rick Wright el recuerdo de los integrantes de la banda se va diluyendo, uniéndose a la muerte de Syd Barrett, acontecida en 2006. Por suerte la persistencia fÃsica no es un requisito para ser recordado, y es en su legado musical en lo que la memoria de Rick Wright permanecerá vigente con el paso del tiempo. Su trabajo en Pink Floyd, aparte de sus proyectos alternativos a la banda que cosecharon un éxito Ãnfimo en comparación, es el mejor epitafio que puede dejar este gran músico.
Todo momento es bueno para escuchar a un músico excelente en una banda sencillamente de otro planeta, pero hoy más que nunca recomiendo coger cualquiera de los discos en los que participó y rendirle un sencillo y sentido tributo: disfrutar de su música es lo mejor que podemos hacer para recordarle.