Retomo la abandonada sección de los Ciclos Furiosos, esa serie de post temáticos de la que ya os habréis olvidado todos (bueno, me consta que uno no), para hablar de esta nueva moda musical en España: la de los cuatrocientos festivales, casi todos con pocas o ninguna novedad y además muy caros. Además, parece que son un buen negocio salvo contadas excepciones. Desde hace unos años los festivales han recobrado fuerza y ahora entre los “clásicos”, los antiguos que cambian de nombre y ubicación y los nuevos hay una ensalada de conciertos que pa qué. Lo importante es que esté Saxon, eso sÃ, sin ellos un festival español no serÃa lo mismo: pasan más tiempo aquà que en su paÃs.

En este ciclo quiero hablar sobre todo de los festivales que me interesan: lo siento por los más gafapasters, pero Benicà ssim, Summercase y similares no me interesan en absoluto. Aquà semos todos más jebis que el sudor de los Manowar (argh, ajquito), y los hijos del trueno van a lo que van, a festivales furiosos. En fÃn, como odio a los jebis xD. Por lo tanto, hablaré de festivales glamourosos, llenos de tÃos con el pelo largo, sucio y sudaos, mucho cuero en forma no de mÃnima lencerÃa femenina sino de chupas, litronas, minis a precio de escándalo, etc: hablo de Kobetasonik, BBK Live, Lorca Rock, Electric Weekend…y en general me voy a meter mucho con ellos. FaltarÃa más.
¿Que por qué? Pues sencillo: porque son un timo. Los grupos que traen son los de toda la vida, igual que en otros festivales del mundo…sólo que aquà traen a los mismos grupos de los ochenta de siempre, mientras que fuera de España (es decir, en la Europa musical, porque en términos de giras y demás Europa termina en los Pirineos) al menos los grupos apestan a rancio un poco menos. Además la organización suele ser deficiente (tÃpico desprecio por el que afloja la mosca), los precios son brutales aprovechándose de ubicar los recintos a grandes distancias de cualquier sitio donde se pueda comprar un paquete de chicles por menos de 4€, y bueno, podrÃa seguir, pero ya habrá tiempo.

Ojo, como portador de un abono de dos dÃas para el Electric Weekend se podrÃa pensar que no me voy a quejar, pero nada más lejos de la verdad: pagué cuando sólo habÃa dos o tres artistas anunciados, todos ellos que me gustaban, y me encuentro con unos cuantos para completar cartel que cuando no parecen metidos con calzador directamente sobran bastante, conformando un cartel bastante ecléctico que no se sabe a quién se quiere contentar. Un poco chungo, ¿no?
Eso sÃ, nada será peor que el Pop in RÃo. Muhahahahaha xD. Ya hablaremos de todo un poco a lo largo de este ciclo. ¡Estad pendientes, metaleros de pacotilla!









