Hace unos dÃas publiqué la entrevista que hice a Pain of Salvation, en la que durante unos instantes el entrevistado fui yo a raÃz del tema de los videoclips. Mientras yo decÃa a Daniel Gildenlöw que no me gustaban apenas los videoclips, él me decÃa que le gustaban más. Curiosamente, mientras que yo prefiero los DVD en directo…¡él me decÃa que a él le parecÃan como el disco original pero en peor!
Esto reactivó una discusión que he tenido de vez en cuando con unos amigos (más bien con uno, pero esta vez eran dos xD), que defendÃan los videoclips por encima de los DVD en directo. El caso es que yo no lo entiendo, porque cuando quiero ver a un grupo quiero que lo que toquen sea de verdad. Un videoclip puede ser todo lo artÃstico que se quiera, pero para tener la misma canción que en el disco (a veces acortada, encima) y ver al grupo tocando como que no me transmite nada.
Reconozco que hay buenos vÃdeos, pero son la gran excepción. Habitualmente los videoclips o son el grupo tocando sin más, o saliendo de vez en cuando en un vÃdeo que apenas tiene relación con la canción…si la tiene. Ejemplo de mal videoclip:
Dream Theater - Constant Motion
Que sÃ, que muy chula la fotografÃa, la cámara muy a lo bestia…¿y qué? No tiene nada que ver con la temática de la canción, NADA. No viene a cuento, básicamente. Salen ellos tocando y punto pelota, y encima la edición que se hizo de la canción es tan salvaje que hasta la gente que no ha escuchado la original tuerce un poco el gesto en algunas partes donde se ve lo descarados que son los tijeretazos. Aparte, eso pasa por no dejar hacer el guión y dirigir el vÃdeo a Portnoy xD.
Un ejemplo de un buen vÃdeo:
Muse - Knights of Cydonia
Éste es de los pocos vÃdeos que tienen todo. Una lÃnea argumental que se puede seguir y que concuerda con la canción, un diseño buenÃsimo y además escuchas la canción entera, que es para lo que se componen canciones: para escucharlas, no para cortarlas porque las putas nenazas de la MTV lloriquean cuando una canción dura más de 5 minutos (salvo cuando echaban November Rain, pero es que claro, antes el rock molaba…bah).
Habitualmente los videoclips acaban tirando para el primer ejemplo. Peor aún es cuando aspiran a ser un documento artÃstico sin parangón, consiguiendo grabar una fumada que no tiene nada que ver y que, encima, aburre. Por eso no los trago.
Otra cosa distinta es un buen vÃdeo en directo. Aparte de que aquà es cuando ves lo que vale un grupo, porque lo que es haciendo playback sobre la canción original…pues poco puedes ver. Un vÃdeo en directo es lo más cercano que hay al grupo después de verlos en concierto en carne y hueso, claro. Puedes apreciar el trabajo que hay detrás de cada canción, las sensaciones que hay en el grupo y, sobre todo, es algo nuevo.
Opeth - Windowpane
Un grandÃsimo ejemplo es el comienzo de la sección acústica del DVD de Opeth, “Lamentations“. En un vÃdeo de Youtube se pierde mucha calidad, claro, pero ver esto en una pantalla con un tamaño decente y un equipo de sonido bueno es lo más cerca que se puede estar de ellos si no puedes irlos a ver directamente. Puedes sentir la tensión de los primeros momentos, la descarga que supone ver la canción interpretada en directo, donde un fallo lo jode todo. Eso es de verdad un arte, por mucho trabajo y dedicación que exija montar un videoclip. Aquà el trabajo importante lo realizan los músicos, que a fin de cuentas es lo que nos deberÃa importar. Estamos hablando de música, no de cine.
Una canción en directo transmite muchÃsimo más que en un vÃdeo lleno de paranoias. Al menos a mà sà lo hace. Y lo seguiré prefiriendo muchÃsimo antes, vaya. No digo que no a ver un videoclip, pero antes prefiero ver al grupo tocando de verdad.
Como regalito, otro videoclip que está bien:
Green Day - Walking contradiction
Y, ya que estamos, otro vÃdeo en directo. Esta vez una sorpresita que he descubierto hace un rato y me ha encantado
:
Steven Wilson y Jordan Rudess - Lazarus