Me refiero a la noticia que me menearon hace unos dÃas, claro xD. El martes por la noche publicaba un post acerca de unos carteles mal escritos en la sección de discos de un Corte Inglés, y parece que a alguien le gustó y lo envió a Menéame. El resultado es conocido por muchos de los que leeréis esto, y es que pasé de ser leÃdo por los cuatro gatos de siempre a ser visitado por casi 20.000 personas en un dÃa. Como para no alegrarse, claro.
El caso es que lo que empezó como un tÃpico articulillo de guasa para hacer reÃr un poco a la gente terminó siendo bastante movidito, con algo más de 80 comentarios en un sólo dÃa, y con más de 860 meneos, lo que la ha convertido en una de las más populares de los últimos dÃas. Claro, yo lo veÃa y flipaba en colores, y ahora con un poco de perspectiva lo flipo el doble. ¡Si hasta me citaron en Cadena SER! Un poco demasiado para lo que era, una chorrada como la copa de un pino.
Esto me hizo pensar acerca del famoso “efecto Menéame”, y en la facilidad de que una tonterÃa llegue a tanta gente. Por un lado me parece bien que se pueda llegar a ser visto por mucha gente gracias a un sistema que depende de los votos que los lectores den en función de si les ha gustado o no lo que has escrito, pero analizando más crÃticamente la web casi siempre hay mucha chorrada y la gente menea lo primero que pilla. Asà hay noticias realmente interesantes mezcladas con cada parida que flipas. Tampoco hay nada que hacer porque la idea de funcionamiento de la página me parece buena, aunque no asà el uso que dan de ella los usuarios. No digamos los administradores, que he visto tirar abajo noticias interesantes porque decidÃan que eran spam y similares (nunca he entendido que por menear un artÃculo propio se considere spam…se menea y si es interesante obtendrá votos, si no no, y ya está…es 100% innecesario ese tipo de proteccionismo interno).
Fuera ya del ámbito Menéame, también querÃa hacer mención a lo ocurrido en los comentarios del post famoso. Obviamente de toda la gente que vino alguno tendrÃa que comentar, gente de El Corte Inglés incluÃdo. Esto dio como resultado algún momento curioso, con aclaraciones de los empleados y algunos comentarios de gente bastante poco enterada del percal. Hubo gente que entró a insultar o a hacer el moñas: tontopollas hay en todas partes, y sus comentarios, obviamente, no fueron validados. Puedo permitir ciertas cosas hasta cierto punto. A otros que les permità ya les bajaron los humos unos cuantos que andaban repartiendo cuchilladas en los comentarios, y me alegré mucho. Por cierto, una vez más agradecer a aquellos que pudieran haberse sentido ofendidos el habérselo tomado con humor e insisto en disculparme si mi intención de hacer reÃr llegó más allá.
En definitiva fue un dÃa inusual pero sobre todo bizarro: me pareció bastante absurdo que ese post llegara a portada con la consiguiente inyección de popularidad cuando, honradamente, creo que tengo artÃculos mucho más interesantes que daban pie a un debate mucho más interesante que el de lo inculta que es la gente por no saber escribir Judas Priest (juas). No obstante es el público el que elige y ocurrió lo que ocurrió, y nadie puede cambiar eso, ¿no?. Espero que para otra vez meneen algún artÃculo más útil, dentro de lo útil que pueda ser una de mis pajas mentales musicales.















