…o cómo el tÃtulo del disco de David Bowie un poco tuneado puede ilustrar muy bien la situación actual en el mundo de la música y sus precedentes. En este disco Bowie hablaba de un marciano, Ziggy Stardust, que llegó a la Tierra para liberarnos de la banalidad, pero que se hundió en sus propios excesos de alcohol, drogas, promiscuidad, y finalmente fue dado de lado por los fans que antaño le encumbraron. Con esta analogÃa, si las discográficas aparecieron para gestionar las carreras musicales de los artistas y por lo tanto, vistas de un modo muy iluso, para ayudarlos y apoyarlos, ahora han perdido el favor incluso de sus propios y más importantes empleados: los propios músicos. Se han hundido en sus propios excesos.
Hace un tiempo Radiohead dio el patatazo vendiendo In Rainbows, su último disco, por descarga directa desde su web: pagando desde un precio mÃnimo de NADA a lo que uno quisiera, se podrÃa bajar el disco. Posteriormente este disco se venderÃa en edición chachi piruli en formato fÃsico, con un CD extra y todo lo demás, pero el caso es que tuvo un éxito brutal y aquà los amigos se hicieron de pasta: echando cuentas rápidas, se calculó que sólo el primer dÃa que el disco estuvo disponible para descargar hubo más o menos 1.200.000 descargas, con un total de 4.8 millones de libras recaudadas según una media calculada mediante encuestas a la gente en las que se les preguntaba cuánto pagaron por la descarga.

Pensémoslo: si Metallica, uno de los grupos más potentes de la industria y por lo tanto con mayor margen de maniobra frente a su discográfica, apenas cobran un euro por cada disco vendido, si venden su próximo disco a 18€, lo estándar, verÃan 1.200.000€ por las ventas y los 20.400.000€ restantes se irÃan a distribuidora, discográfica y puntos de venta, entre otros. ¿Qué grupo vende 1.200.000 copias de un disco hoy en dÃa? Y mucho menos en un dÃa, porque Radiohead han vendido mucho más que eso a lo largo del tiempo que el disco ha estado colgado, mientras que Metallica no venderÃan esa cantidad siquiera en la primera semana con bastante seguridad. El balance es arrollador.
Otro ejemplo de esto es Trent Reznor, quien ha sacado el último disco de Nine Inch Nails de la misma forma: podemos descargar en parte Ghosts I-IV de la web de NIN de forma gratuÃta, con la ventaja de que la música que descargamos tiene una licencia Creative Commons que nos permite utilizar la música para lo que queramos, incluyendo modificarla o utilizarla libremente para remixes mientras no vayamos a sacar beneficios con ello. También se venden varias versiones fÃsicas (hay una edición de lujo brutal cuyo precio supera con mucho las dos cifras y que ya está agotada, por cierto), importante punto en común con lo anterior. Asà a lo tonto han tenido en una semana casi 800.000 descargas, recaudando 1.619.420 dólares. Una vez más, toda la pasta para ellos, lo que viene siendo un “a la saca” en toda regla.

El caso de Trent Reznor es gracioso, porque esto viene entre otras cosas de cuando estaba en Australia en la gira de Year Zero, su anterior disco, y vio que en las tiendas los precios de sus discos eran absolutamente desorbitados. Preguntó acerca de esto al gerente de la rama correspondiente en su discográfica, y éste le respondió que ponÃan esos precios porque con la popularidad que tenÃa NIN en esos momentos era tan acusada que la gente compraba a cualquier precio y que iban a sacar tajada máxima de los discos. Obviamente, vendieran el disco a 10€ o a 30€, NIN iba a ver exactamente la misma cantidad de dinero, y ya con los huevos llenos Trent Reznor maquinó su golpe de efecto, su ¡ZAS!, ¡EN TODA LA BOCA! particular.

¿Vale un disco 18€? Probablemente, o eso pensábamos hasta que empezamos a ver que ese mismo disco con un DVD extra para enganchar a los indecisos que descargaban como cabrones podÃa valer lo mismo. El caso es que ya hace mucho tiempo que la polÃtica de ventas de las discográficas se basa en sangrar todo lo posible, vendiendo a precios brutales y luego quejándose de que lo hacen por las descargas. Luego sacan un disco y a los 6 meses lo vuelven a sacar en edición extra, es decir, digipack con una canción extra y un DVD con un documental que llevaba grabado mucho tiempo antes. Por supuesto, si un grupo viene de gira podremos encontrar todo su catálogo en tiendas, recién distribuÃdo, por un precio igualmente exorbitado.
Además, ¿me explica alguien cómo coño puede valer hasta 28€ una copia del Dark Side of the Moon en la FNAC y luego en una tienda pequeñaja de Segovia costar 9€? ¿Hay algún baile de precios que se me escapa? ¿Es que acaso la copia de la FNAC habÃa sido bendecida por David Gilmour y Roger Waters habÃa defecado dentro de la de Segovia (hay gente que realmente pagarÃa más por esto último, no menos)? ¿Hay alguien que viendo esto y pudiendo pagar directamente al músico lo que quiera se vaya como un loco a la tienda a comprar algo tremendamente caro? SÃ, hay gente que no pone un duro, pero por cada uno que no paga parece que hay unos cuantos que aflojan la pasta que da gusto.

Por otra parte, ¿perderemos el soporte fÃsico? En parte es mi mayor temor. De momento siguen saliendo ediciones fÃsicas, con su diseño, sus libretos, y con alguna cosa que no puedes descargar en la tirada inicial por Internet, pero la comodidad de grabar, mezclar, masterizar y colgar es tremenda frente a la lentitud de hacer eso mismo pero además teniendo que pasar tu trabajo por a saber cuántas manos antes de que aparezca en las tiendas…y eso si no se filtra antes, y ahà no hay pago posible.
Apoyo firmemente estas iniciativas, que dinamizan el mercado musical y van dando el aviso definitivo a las discográficas: como dije hace ya bastante tiempo, esto es adaptarse o morir, y ahora mismo las discográficas, aunque disimulan, saben que van camino de una inevitable extinción salvo que cambien mucho las cosas. Parece que Internet no está matando a la música, está matando a las discográficas, lo cual hace que la música no sólo no muera sino que se vea reforzada. Ahora, todo tiene sus ventajas e inconvenientes, algunas de ellas ya comentadas en este post. El tiempo y el ingenio de cada cual irán dictando qué cosas buenas y qué cosas malas tiene el que parece que va a ser el modelo a seguir durante un tiempo al menos.








