…aparte de los dos cabezas de cartel de lujo y postÃn anunciados hace escasos tres dÃas: Metallica y los reunidos Rage Against The Machine. Fuera de estos dos grupos, que encabezarán los dÃas 30 y 31 de Mayo este festival, no hay más confirmaciones. ¿El problema? Bueno, hay varios.
Empezamos por el “módico” precio, y es que 110€ el abono de dos dÃas, y encima como oferta de venta adelantada, me parece un pastizal de pelotas, pero bueno, paso por el aro, tener a estos dos grupos en Getafe, ahà al ladÃn, como decÃan en la peli esa de Disney, me merece la pena. Pero es que el segundo problema es más chungo: no es ya la falta de confirmaciones de otros grupos que justifiquen la pasta, sino la falta de un lugar donde hacerlo. Exacto, como lo oÃs (o bueno, más bien leéis): el auditorio John Lennon de Getafe no existe.

¿Se puede saber qué pasa? Pues de momento no, y las entradas salen hoy a la venta, dÃa 22 de Enero. Mire usté qué gracia, comprando entradas para un lugar de cuya existencia no se sabe nada. Hay rumores de que está planificado construÃr un auditorio para esas fechas, pero aparte de sonarme a bulo de los gordos, no me meto yo debajo de un techo con ese tiempo de fabricación ni jarto de vino. Es decir, que en un principio, y a falta de cosas claras, no me mola el rollo este y paso de pillar las entradas hasta que, por lo menos, el sitio donde se celebra el festival exista.
Lo peor es que ambos grupos han confirmado el evento en sus respectivas webs, ahà es nada. Pero bueno, hagamos como que esto es un problema menor, que se solventa en unos dÃas…habrá que hacer conjeturas respecto a quién vendrá aparte de estos dos pesos pesados, ¿no? Pues mi primera apuesta son Machine Head, que una semana antes tocarán en el Rock in Rio de Lisboa con Metallica. Si esto pasara, se me ocurren pocos encuentros tan atractivos para el seguidor medio del metal, teniendo a uno de los grupos clásicos y al grupo puntero en estos momentos.
La cosa está que arde, pero habremos de esperar a que los señores de Electric Weekend decidan dar un poco la cara y contar qué pasa.










