Artículo de Furia contra la máquina

Opeth + Cynic + The Ocean: yo de mayor quiero ser como Martin Mendez

  • Escrito por ballener0
  • Diciembre 2, 2008, 1:05 am
  • Conciertos
Aviso: las fotos que saqué en este concierto son especialmente infectas. Ni el mismo ano de Belcebú repleto de nitrato de plata puesto al sol del averno podría haber dado lugar a tamañas aberraciones, pero dado que me la suda porque no cobro por esto pienso ponerlas tal y como salieron, hala.

Algo tienen que tener Opeth para que sus grupos de acompañamiento tengan toda clase de problemas, al menos en Madrid: o sólo pueden tocar veinte minutos (Burst, 2005), o su autobús se estropea de camino (Amplifier, 2006), o sencillamente por una planificación irresponsable acaban teniendo que tocar poco y en condiciones de banda amateur, como por ejemplo fuera del escenario por falta de sitio. Y si fuera poco, comprometiendo el tiempo de concierto del cabeza de cartel. Esta es una forma de definir el concierto de ayer, salvo que al final la música habla por sí misma y salva este tipo de obstáculos y detalles que harían sonrojar a cualquier persona honrada que se dedicara a organizar conciertos (conozco a alguno, todavía queda gente así, os lo juro).

The Ocean

Tras un caótico acceso a la sala (cuyos responsables podrían haberse ahorrado señalizando bien la cola de la entrada primero y organizando a la gente adecuadamente después, pero es mucho pedir), que se efectuó con media hora de retraso, tomábamos posiciones en una Heineken que ya de primeras estaba repleta hasta arriba de gente: el lleno completo desde unos días antes garantizaba “cercanía” entre los asistentes, pero aún así me sorprendió tanta vehemencia por ver incluso a The Ocean.

Ya en nuestro sitio fue cuando nos percatamos de que había tres baterías sobre el escenario, en el que cuando hay dos montadas es raquítico en el mejor de los casos: no había sitio para The Ocean, pero parecía que iban a tocar. ¿Dónde? Pues fuera del escenario, claro que sí. Salieron (tarde) y tocaron donde se pudo: subidos a los apoyaderos de las verjas antiavalancha, sobre un ampli tumbado, sobre unas plataformas situadas en el foso…todo sitio era bueno, al parecer, y se desenvolvieron con soltura de esta guisa durante más o menos media hora.

The Ocean

Su estilo, un cruce entre Meshuggah y un metalcore bastante libre del anodino toque adolescente que suele caracterizarlo, no terminó de cuajar entre los asistentes: yo tampoco los veía bien metidos en el cartel, pero eso no quita que su actuación fuera indiscutiblemente buena, tremendamente entregados (hasta el punto de acabar sangrando uno de los guitarristas por arrearse una hostia, seguramente con su propia guitarra, de tanta contorsión realizada), y me dejaron con ganas de probarlos alguna otra vez en un futuro.

Cynic

Tras un cambio que se me antojó larguísimo y en el que participaron tanto The Ocean como los miembros de Cynic, los segundos salieron a escena entre el clamor de una sala emocionada por tenerlos de vuelta. Eran uno de los momentos más esperados de la noche (para muchos el que más, me consta), y a pesar del poco tiempo que pudieron estar sobre el escenario nos regalaron una actuación mágica, con una excelente unión entre el público y una banda que se mostró humilde ante el más que cálido recibimiento que recibió.

Cynic

Teniendo en cuenta que sólo tienen dos discos y que ambos parecen haber alcanzado ya el rango de mítico, sobre la formación de Florida pesa una expectación que, por suerte, son capaces de sobrellevar sin problema alguno. Con Masvidal al frente, muy tranquilo y comunicativo con el público, y Sean Reinert totalmente suelto en un lado del escenario ya despejado de parte de los instrumentos que lo ocupaban, Cynic dieron un concierto memorable, el mejor sonido de toda la noche, visitando sobre todo los temas de Traced In Air pero sin olvidar la existencia del disco que los encumbró como unos adelantados a su tiempo, Focus. Grandísimo concierto, que se me hizo muy corto.

Opeth

Es curioso que se me hiciera corto, porque poco podría esperar con más ansias que ver a Opeth de nuevo, esta vez presentando la que para mí es su obra magna, Watershed, un disco que me ha volado la cabeza y que deja en total interrogante el futuro del metal. Una espectativa nada baja para un grupo al que ya había dos veces y de quienes esperaba mucho…y mucho fue lo que recibí, por suerte, a pesar de que teniendo en cuenta la pachorra del único técnico que se encargaba de preparar el material (ocho personas en Cynic, una persona en Opeth…no me cuadra) y de que ya eran las once y pico, contaba con un concierto de menos de una hora gracias a las habituales restricciones de las salas madrileñas. Por una vez me sorprendieron para bien.

Opeth

Durante más o menos hora y media (tampoco es para echar cohetes) Opeth nos deleitaron con un setlist muy distinto al de la gira anterior, comenzando por la brutal Heir Apparent y siguiendo con The Grand Conjuration, una de las dos repetidas respecto a otros años. En estos dos temas el bajo de Mendez (cuya madre cumplía años y a la que felicitó tímidamente para obtener un “Felis cumpleanios, mama Mendes” de Mikael xDD) estaba por encima del famoso nivel 11, lo cual en un bajo de esas características y sabiendo cómo toca el caballero equivale a “nivel derriba edificios en do menor“, por lo que las canciones sonaron borrosas. Esto se aclaró con el tiempo y sólo quedó haber calibrado mejor la guitarra de Akerfeld y su micro en las guturales…por lo demás, todo estuvo bastante bien a nivel de sonido.

Opeth

Respecto las otras facetas del concierto, pues qué decir…Mikael cada año canta mejor, Wiberg es un espectáculo (y sus aportaciones a los temas de discos como Still Life o Blackwater Park son inmensas, headbanging salvaje aparte), Axenrot hace que no echemos de menos a Martin López y Akkesson se porta muy bien, aunque se le ve un poco más flojo con partes más delicadas y sutiles, donde Lindgren iba mucho más fino. La verdad, no importó demasiado, porque eso acaban por ser detalles nimios cuando de la música de Opeth en directo se refiere, y la banda aparece sólida y unida, seguros del acierto que ha sido juntar a estos músicos concretos tras la aclamación popular de Watershed. Bueno, y cada día me gusta más cómo toca Mendez, me quedo embobadísimo mirándolo. Lo mismo soy julapas y no me he dado cuenta hasta ahora.

Opeth

Las canciones fluían solas, y si ya me resultó glorioso escuchar Godhead’s Lament, más me gustó poder ver la espectacular The Lotus Eater, un monstruo del directo gracias al bestial trabajo de Axenrot. La obligada visita al Damnation pasó por Hope Leaves, con un genial solo adicional al final a cargo de Akkesson y seguida de una canción para que las parejitas se dieran arrumacos, o al menos eso opina Mikael de Deliverance. Terminarían, aparentemente, con Demon of the fall, uno de sus finales de concierto clásicos, y por sorpresa para mí los encargados de la sala no jodieron el bis, una The Drapery Falls que me supo a poco por saber que era lo último que oiríamos.

Opeth

Así es difícil que el concierto saliera mal, claro. Excelentes músicos, un setlist maravilloso aunque corto, y gran unión entre el grupo y el público gracias al don que tiene Mikael como guitarrista, cantante, frontman y humorista (sigo sin entender a la gente que le insulta por hacer del intermedio entre canciones algo totalmente memorable, aparte de la inmensa falta de respeto que supone insultar a alguien que está sobre un escenario haciendo lo que hace él). Poder disfrutar de uno de mis músicos más admirados, acompañado de otros tantos que dan lugar a la que para mí es una de las bandas claves de la música moderna fue una experiencia inolvidable, y eso que ya van tres veces. Supongo que nunca hay suficiente en estos casos, y esperaré con ansias la segunda parte de esta gira europea en la que espero que podamos disfrutar de más temas de Watershed y de conciertos más largos. Por suerte para la música, hay Opeth para rato.

Opeth Natsis
Per Wiberg, todo un cachondo: le copia el look a John Petrucci y además se hace de las Juventudes no tan Jóvenes Hitlerianas.

 

22 comentarios

Buah, pelos de punta y un buen azote a esos nervios que ya tenía a flor de piel :__D ¡¡¡Mañana es nuestro turno!!!

Joder, que bueno.

Lástima no haber podido ir, el proyecto final, los exámenes de diciembre, y planes que haces que al final se joden (shit) no me han dado elección.

Tendré que esperar ¿otro año?, mientras me veo el Lamentatios y el Roundhouse Tapes una y otra vez.

El Méndez es el puto amo: la pose, el estilo, el Fender, la mano derecha, y hasta el headbanging (sobre todo cuando lo hacia de izda a derecha). Cualquier dia me lio la manta a la cabeza y me voy a Suecia a que me acoja como padawan.

Pues ya puedes aprender sueco o inglés, porque lo que es español el hijo puta apenas habla, en los años que lleva allí arriba se le ha olvidado todo xD.

“Lo mismo soy julapas y no me he dado cuenta hasta ahora.” Tú dices, ¿no?

The Ocean que no se quejen, he visto a CaBBaGe tocar en sitios mucho peores, incluso he visto a CaBBaGe no tocar en sitios directamente X________D

Vaya partida de ojete con lo de The Ocean, solo de imaginármelos tocando en esas condiciones… esperpéntico xDD

Si algún día te animas a abordarlos, quédate con este nombre: Precambrian. Es su mejor trabajo y además el que abarca todo su espectro musical. The Ocean no son sólo una especie de híbrido entre Meshuggah y Mastodon, son muchísimo más que eso, y en su faceta más ambiental, bien expandida en ese disco, son los amos. Mi álbum favorito del 2007.

PD: quiero el gorrito de Masvidal.

“(sigo sin entender a la gente que le insulta por hacer del intermedio entre canciones algo totalmente memorable, aparte de la inmensa falta de respeto que supone insultar a alguien que está sobre un escenario haciendo lo que hace él).”

Yo me tengo que conformar con las anécdotas contadas por algunos amigos y con leer las transcripciones de sus coñas en el foro de Opeth, pero cuando los vea en directo (algún día antes de que acabe este siglo, por favor) espero disfrutar de t-o-d-o, incluída su aparentemente cojonuda faceta como showman. En cuanto al comportamiento que apuntas, en fin, se ve que no es tr00 dejar la cara de perro de vez en cuando y expresarte de forma humorística cuando estás a gusto sobre el escenario y te apetece hacerlo, y el público pureta se enfada y se ve obligado a tocar los cojones. Bah.

Pedazo concierto en madrid. Me toco un meet & greet con Opeth antes del concierto y pude hablar con Mikael, muy disponible.
Fotos en mi blog…

Pues nada que añadir: muy buen sabor de boca me dejó el concierto a pesar de lo que comentas de la caótica entrada a la sala y el ansia de la gente por tomar posiciones (inexplicablemente Bart y yo pudimos mejorarlas al acabar The Ocean, y no al revés). Cynic, para mí, ha sido el descubrimiento del año, un sonido nítido y fantástico a pesar de problemas iniciales con el micro (Me compré el pack camiseta y cd special edition). Y de Opeth qué decir. Fantástico sonido, la voz de este hombre, que es la mejor de todo el metal, y sus coñas entre canciones hicieron que, en conjunto, éste haya sido uno de los mejores conciertos a los que he acudido. Sin duda repetiré si puedo.

Pues nada tío, me alegra que disfrutaras tanto, sobre todo porque aunque la excusa del Salón del Cómic estaba ahí, sigue siendo un venirse desde las Baleares. Yo ya llevo tres veces y me sigue pareciendo increíble lo que son capaces de hacer sobre un escenario, es magia pura…igual que Cynic. Miré un par de veces para atrás y siempre había gente con cara embobada o directamente con las bocas abiertas, aquello era para no perder detalle. Qué gustazo.

Pues que envidia y que buen setlist los Opeth, yo los vi en ese mismo escenario hace dos años y fue el mejor concierto que he ido este siglo, junto al último de DT en Madrid también…

Creo que se pasan por México en abril, a ver si todavía ando por aquí de aquella y lo voy a flipar una vez más!

Discrepo bastante de la crítica de Opeth. Pese a ser un gran fan del grupo, creo que alcanzaron el top con Deliverance y Ghost Reveries. Watershed es un disco que en mi opinión no es un paso adelante.
La labor de Per en los teclados, es buena, pero los temas antiguos no se deberían tocar. De hecho, en el concierto, Godhead’s Lament no me gustó nada su aportación, así como en los demás temas.
Respecto a Axe, es muy dificil reemplazar a Martin López, no es lo mismo…
Obviaron Orchid y Morningrise (¿por qué?), tenía muchas ganas de escuchar Advent…una pena.
Está claro que cada uno tenemos nuestras canciones preferidas, pero “When” y “Blackwater Park” (que por cierto, tocaron la útlima vez)… por “Heir Apparent” y “Lotus Eater”, las comparas y…bueno, para gustos, los colores.
Gran Mikael, (sus tontadas ya forman parte del setlist habitual), es un fenómeno!
Veremos el próximo disco y concierto…

Un saludo

La lectura deja un sabor agridulce, pero creo poder imaginar cómo es el sabor en realidad. Una lástima que no haya podido ir al final, porque les tenía ganas, la verdad.

Sólamente me interesa una cosa: ¿The Lotus Eater ganó con respecto a la versión de estudio?

Joder, no sabía que tenían concierto. Ya me extrañaba que este puente no se pasaran por las Españas.

Ese mismo sábado me encontraba en la fiesta del siglo, ataviado con un kilt, con la cara pintada de azul y magreandome en stereo con dos amigas… pero tras leer este post ya no me parece tan maravilloso.

@Knuckle: otra vez será tío, pero de todas formas ser Braveheart por un rato mientras te magreas con dos jambas no es mal tema tampoco xD.

@xelerad: digamos que una canción a ese nivel de epicismo, a la fuerza, tiene que molar mucho en directo xD. Resultó bastante distinta y bastante la hostia, básicamente…

Me encanta ver q aun qdan grupos como Opeth q procuran no meter exactamente el mismo set list en todos los conciertos d su gira. Deliverance es una canción d lo más completo q s pueda escuchar: lo tiene todo y es orgásmica.
Sonaron d muerte en Apolo, mi sala favorita d Barcelona. Lo q no sé si para su próxima gira podremos seguir gozando d ese lujo, pq cada vez llenan más y el aforo nos va a limitar :-S

No puedo estar más d acuerdo cn tu crítica a la organización d los conciertos en Madrid: ya m he comido más d una molestia.
Salud!

[...] Y, bueno, después de un largo fin de semana de Expocómic, Bart y yo terminamos en el conciertazo de Opeth. Aunque se dijo que las entradas se habían agotado, lo cierto es que se vendieron bastantes en puerta, y las colas para entrar eran bastante largas. Llegamos cuando The Ocean ya había empezado a descargar; no los vimos mucho porque la sala ya se había petado, apenas pude ver al cantante unos segundos. Cuando terminaron, bajamos un poco y encontramos un lugar mejor para ver a los dos grupos que quedaban (que eran los que de verdad quería ver). Cynic tocó de maravilla, un directo de una calidad de sonido impresionante (salvo por algún problema inicial con la voz principal), el poco tiempo que tuvieron lo invierton, en su mayor parte, en su nuevo (e increíble) trabajo Traced In Air (del que os hablé hace poco). Cynic merece ser cabeza de cartel para poder tocar el tiempo que necesite, espero que podamos verlos de nuevo. A eso de las once o más tarde entraba Mikael (con camiseta de Conan incluida) y sus chicos. Qué decir de Opeth; el concierto fue fantástico. Fue especialmente potente, la selección de canciones, salvo alguna excepción, no dio tregua: grandes momentos tanto del último Watershed (aquí un video con calidad de sonido un poco deficiente), como del Still Life, My Arms, Your Hearse, y para finalizar con broche de oro, la sublime The Drapery Falls del Blackwater Park. Un concierto realmente memorable, al menos para mí que tenía la oportunidad de verlos por primera vez, con un frontman de lujo (tanto por lo cachondo que es, como por la voz increíble que gasta). A ver para cuándo un próximo concierto. [Esto lo he copiado vilmente de lo que ya he puesto en last.fm. La foto de Opeth es de Ballener0.] [...]

HIcisteis lo de las caretas del Moha? Hay fotos?

El pueblo quiere de saber!!

}:

[...] Recientemente asistí a un concierto que llevaba esperando con impaciencia desde muchos meses antes: Cynic y Opeth tocaban en Madrid, acompañados por los prescindibles en esa ocasión The Ocean. El concierto me encantó y disfruté muchísimo, pero hubo tres cosas que en su momento me encabronaron molestaron bastante, a saber: la inoperancia de los dueños de la sala en cuanto al control de accesos, la irresponsabilidad de los organizadores al montar una gira sobredimensionada y, por último, tu molesta actuación como melenudo de pro. Sí, te estoy hablando a tí. [...]

[...] Lo normal es que después de hacerse un hueco en nuestra estantería con un nuevo disco los grupos decidan salir a la carretera para entrar no sólo por los oídos, sino también por la retina. Anuncian sus fechas, y previo pago de una cantidad absurda en muchas ocasiones accedemos a recintos que muchas veces no tienen las características adecuadas siquiera para organizar un strip-tease de lesbianas leprosas. ¿Pero qué mierdas estoy diciendo? Casi que mejor pasamos a ver cuál ha sido el concierto que más ha gustado a los lectores… Opeth + Cynic + The Ocean (Sala Heineken, Madrid) Porcupine Tree + Pure Reason Revolution (La Riviera, Madrid) [...]

[...] Repasando el listado de conciertos que tengo en Last.fm veo que he asistido a un total de 21 conciertos, abriendo el año con Marlango y No Reply en el Teatro Circo Price de Madrid (conciertazo, fue una pasada) y cerrando con Opeth, Cynic y The Ocean en la Sala Heineken de Madrid. He podido ver a varios de mis grupos predilectos este año, y algunos conciertos han sido completamente épicos, como por ejemplo la simulación de Tercera Guerra Mundial que supuso la actuación de Machine Head en el Electric Weekend (el previo a la guerra fue la Batalla de Getafe a.k.a concierto de Rage Against The Machine). Sin embargo, lo que mejor sabor de boca me dejó en directo fue el concierto de Porcupine Tree y Pure Reason Revolution en La Riviera, Madrid: la combinación de proyecciones, buen sonido para la basura que es esa sala y, por supuesto, el tener a Porcupine Tree sobre el escenario son la clave para una noche inolvidable. [...]

[...] vi a Cynic por primera vez como teloneros de Opeth en Madrid en 2008 apenas si había escuchado Traced in Air dos o tres veces, pero ya era consciente de que su [...]

Puedes dejar un comentario o un trackback desde tu página.
 

Deja tu comentario

Guía sencilla para comentar: se permite XHTML básico (a href, strong, em, code). No puedes poner imágenes usando HTML, sólo enlaces a las mismas. Procura mantener el buen sentido del humor que reina por aquí, pero si decides no ser educado en tu comentario recuerda visitar antes este enlace a modo de inspiración.

Avatar: si quieres que salga un avatar con tu comentario sólo tienes que hacerte una cuenta en Gravatar.

Nombre
Nombre, nick, apodo, clave y pin de tu cuenta bancaria...
Email
No se hará público
Web / Blog
Pon la URL de tu web o tu blog
Comentario
Aquí es donde escribes tu comentario
 
Recordar mi información para mi próxima visita
 
 
 
Creative Commons License

Quién soy y dónde estoy

Soy un melómano lunático que da su opinión sobre el mundo musical que le rodea e intenta ayudar a los grupos que le gustan con su modesta promoción. Aquí tienes unos pocos sitios donde complementar la lectura de este blog. Si quieres saber más sobre Furia, pincha aquí.

email lastfm myspace facebook flickr rateyourmusic

Categorías

Últimos comentarios

Últimos artículos

Posts viejunos

Obsidian Kingdom