Cuando el año pasado nos acercamos a Peralta a ver la cuarta edición del Minnuendö Prog Fest no nos esperábamos algo como lo que vimos allÃ: una organización entregada, grupos motivadÃsimos, y un público cálido y acogedor en general, todo un pueblo volcado con un festival atÃpico en nuestras tierras. Siempre presentando un cartel espectacular, la Asociación Minnuendö lleva años apostando por el progresivo clásico sin cerrar puertas a bandas más modernas y, sobre todo, a grupos españoles, ya que en este paÃs si los de fuera son desconocidos entonces los de dentro ya mejor no hablamos.

Esta edición, la quinta ya, se ha caracterizado no sólo por el excelente cartel, sino porque ha quedado demostrado que el Minnuendö es algo totalmente especial. No es un festival como cualquier otro: no hay masificación, no hay divos, del escenario al público y viceversa hay una conexión muy difÃcil de ver en conciertos mayoritarios. Y este año ha sido más notorio que cualquier otra vez.
Terminaba un dÃa asfixiantemente caluroso cuando salÃan a escena Zaguán y amigos. Su espectáculo de tributo a Triana es algo escalofriante, crudo y directo, con una cercanÃa a las canciones originales y un respecto por la memoria de la mÃtica banda andaluza sin igual. Posiblemente esto fuera culpa de tener a las voces a alguien de quien Jesús de la Rosa estarÃa orgulloso, porque en ese aspecto la actuación de la banda quedó bien cubierta, y no digamos ya el musical, con unos instrumentistas magnÃficos. El lago, Hijos del agobio, Tu frialdad…poco a poco fueron cayendo temas mÃticos, pero al mismo tiempo, se fue oscureciendo el cielo. Con un fuerte viento y alguna que otra pequeña gota de agua, Zaguán fueron terminando su electrizante concierto, arropados por los aplausos de un público más que satisfecho.
Al término del concierto de Zaguán ya habÃa un fuerte viento levantado y se veÃan rayos en la distancia, y todo el mundo se temió lo peor. Por desgracia, no habÃan pasado más que unos minutos del final del concierto cuando empezó a llover con fuerza, y durante unos 20 minutos cayó una fuerte tormenta de verano, pero el ser una breve tormenta no le quitó lo dañino. Con Script for a Jester’s Tour preparados para salir y con cara de póker, totalmente decepcionados, la organización se lanzó a evaluar daños en cuanto dejó de llover.
El resultado no podÃa ser más desesperanzador, puesto que se mojaron tanto monitores como PA, dejando una difÃcil decisión que tomar a la organización ante el peligro de continuar el concierto en esas condiciones. Tras estar tratando de remediar la situación con secadores de pelo incluso, la organización anunció a un público que no se quejó en un sólo instante de la situación (una muestra de civismo poco usual, todo hay que decirlo) que no se seguirÃa adelante, pero que los grupos restantes habÃan decidido intentar aunque fuera hacer un set acústico para no irse de vacÃo.
Tomada esta decisión, Script for a Jester’s Tour decidieron, tras ver que los amplis no estaban en mal estado, tocar aunque fuera utilizando este equipo. Es curioso que bandas profesionales pusieran mucho más empeño por tocar en estas condiciones del que he visto en muchas bandas no tan conocidas y que se habrÃan puesto exigentes o directamente no habrÃan tocado. Por suerte, el trato totalmente personal y amigable de la organización del festival dice mucho acerca de cómo responden los grupos cuando tocan en Peralta. Sobresaliente.
El concierto de Script for a Jester’s Tear fue, por decirlo de alguna manera, emocionante. No ya por el hecho de superar la decepción inicial y ver subir a Mick Pointer y su excelente banda al escenario, sino porque además interpretar al completo el primer disco de Marillion tiene ese efecto en cualquiera. La falta de potencia se vio suplida por la entrega de los músicos, y el que no hubiera luces no fue un estorbo sino un aliciente para dar mayor protagonismo a la música, perfectamente guiada por la increÃble voz de Brian Cummings, un auténtico fuera de serie que consiguió que Fish no fuera sino un recuerdo más que una sombra.
El excelente setlist, que consistió en otros grandes temas aparte del disco clásico como Market Square Heroes, dejó un gran sabor de boca a un público nostálgico y ensimismado con lo que podÃan ver sobre el escenario. La actuación de la banda nos maravilló a todos y fue un auténtico lujo poder haber visto este disco interpretado por el baterÃa original y uno de los fundadores de Marillion, por gente de Arena y Pendragon…varias leyendas del rock progresivo inglés en un escenario rindiendo tributo a uno de los discos básicos del género.
Tras su actuación subieron al escenario Threshold, esta vez con Damien Wilson a las voces. Realmente fueron los más perjudicados de la noche en cuanto a sonido, pero descargaron con energÃa un repertorio potente y su nuevo cantante (más bien, viejo conocido) hizo un gran trabajo sobre el escenario. Centrándose en Dead Reckoning, disco que los ha puesto en el punto de mira de lo popular desde su salida (y a pesar de que su discografÃa es todo menos corta), dieron un buen concierto obviando las dificultades que puede suponer, por ejemplo, que el baterÃa tenga que tocar desprovisto de monitores ni referencia alguna para poder tocar. En ese sentido, totalmente espectacular.
La evidente carencia de potencia de sonido no empañó pues este concierto, que tuvo su momento álgido en Pilot in the sky of dreams (single de su último disco, curiosamente el tema más largo del mismo y no precisamente mi favorita), canción que marcó el comienzo del final del concierto. Concierto que puso el broche final a una edición del festival que será recordada por la entrega de las bandas, que tuvieron gran conexión con el público tanto sobre el escenario como fuera de él, puesto que se les veÃa más cómodos charlando con la gente entre concierto y concierto que otra cosa.
Yo poco puedo decir que no haya dicho otras veces sobre este festival. Probablemente el excelente trato que recibe todo el mundo, tanto público como las bandas, y el buen gusto al elegir un cartel de lujo año tras año sean factores que me hacen pensar que es el mejor festival al que uno puede asistir…y lo mejor es que pienso lo mismo cada vez que termina. Ya estoy mirando en el calendario la fecha del siguiente Minnuendö, donde a bien seguro se podrá disfrutar de nuevo de una noche memorable











El furioso usuario usó
LUJAZO. Cuando tienes la suerte de vivirlo.
La verdad es que lo que cuentas de como un contratiempo se convierte en algo mágico haciendo únicos los conciertos es algo que no tiene precio. Lo de la organización dedicada, desinteresada y con la pasión por lo que hacen como motor, es algo a subrayar y creo que sólo por eso -cartelazos a parte- ya se merecen asitencia incondicional como la vuestra. Espero poder decir ‘nuestra’ el año que viene. A ver si convencen a los Shadow Gallery para que giren ellos y sus mullets (lml!)
El furioso usuario usó
Joder, da lástima no haber estado ahÃ, parece un buen cúmulo de sensaciones y bien contadas, te has ganado un sugus
La verdad es que el curro me está machacando y no tengo tiempo para hacer las famosas remesas de datos sobre VL que os prometÃ, pero de momento voy adelantando algo, ya tengo dominio y hosting para la web de VL. Del mismo modo, hay 2 colaboradores nuevos que presentar.
Por lo demás, parece que todo guay, asà que me tendré que hacer con el primero de marillion y tal, porque lo pintas genial.
un saludo (y a maria otro, de paso)
El furioso usuario usó
De verdad, el primero de Marillion es puro amor…escúchalo. Maria, el año que vene será nuestro seguro
. SEGAS.
El furioso usuario usó
El primero de Marillion, en efecto, tiene momentos históricos, aunque yo esté ya vendido para el Misplaced Childhood de por vida.
Me das envidia por una cosa fundamentalmente, y es Damian Wilson. El tÃo, aparte de un absoluto fuera de serie, es de lo más majo que he conocido en el mundo de la música (eso sÃ, habla MUY rápido). Cuando vi a Stream of Passion feat. Ayreon, iba él de telonero y colaborador presentando sus discos en solitario (suaves, casi completamente acústicos, y con toques folk en según que partes), y lo bordó. Por no hablar de cuando subió de nuevo para cantar Into The Black Hole y Castle Hall de Ayreon. Y después del concierto estuve hablando un rato con él, y eso, que es majÃsimo aparte de un portento.
De hecho estos dÃas me estoy volviendo a viciar al Into The Electric Castle de Ayreon, donde también demuestra cómo se puede ser poderoso y emocional a partes iguales.
¿Canta él en algún disco de Threshold o sólo ha participado en directos varias veces? Porque Threshold no me consiguieron enganchar nunca, y viéndolos recomendados por todas partes empiezo a dudar de mi criterio xDDD
Na, en serio, aparte de cosas con él, si las hay, ¿qué deberÃa mirarme de Threshold? Sé que he escuchado el Subsurface, pero en su dÃa (hará 4 años) no me dijo mucho.
El furioso usuario usó
De Threshold, siempre recomiendo el primero, con Damian Wilson, Wounded Land, y después, el Hypothetical y el Dead Rekoning. Luego en un escalón inferior, estarÃa el Critical Mass, que tampoco está nada mal!
Grandes Ayreon, de hecho, yo ya tengo disco de la decada desde el 2004, con ese majestuoso The Human Equation, lo mejor que he escuchado en muuuchos años (y estoy hablando de que está por encima de unos tales Opeth, por ejemplo…)
El furioso usuario usó
QuerÃa decir que EL_CIPRI es sabio por su último comentario, y darle las gracias por el apunte de Wounded Land, intentaré escucharlo.