Artículo de Furia contra la máquina
¿Por qué quejarse cuando los demás también lo hacen…
…y nadie les hace ni puto caso? Es una disyuntiva lógica a estas alturas cuando se habla de un tema tan importante como el de las medidas de protección de la propiedad intelectual que se están imponiendo en nuestro país. Nos encontramos ante un sistema abusivo que no reparte ningún beneficio a los músicos que realmente se ven afectados por la situación de la industria; abusivo con los músicos y abusivo con el consumidor. En general, injusto, desequilibrado, y reflejo de la clara ineptitud a la que nos tiene acostumbrados la inútil clase política a la que nos vemos expuestos en este país desde hace…bueh, desde siempre.

¿Merece la pena seguirse quejando? ¿Seguir denunciando públicamente el atropello, la falta de transparencia, la actitud absolutamente despreciativa hacia el derecho a la intimidad de las personas? ¿Seguir pidiendo que de una vez por todas el gobierno, sea del color que sea, empiece a aplicar ayudas al artista en vez de devolver favores (a saber cuales) al empresario? Si nos atracan en la calle bien deprisa que vamos a denunciar, pero en otras cosas parece que nos gusta quedarnos callados, impasibles, esperando a ver qué pasa, a ver qué hacen otros. Señores, están matando la música y nos están cargando el muerto a los demás.
Actualmente una sociedad privada acostumbrada a actividades de dudosa ética (véase amenazas veladas, grabaciones ilegales invadiendo la intimidad privada, intentos de obtener privilegios judiciales para poder decidir acerca de la legalidad o no de una web conforme a sus nada juiciosos criterios) se encuentra en el punto de mira de la sociedad por estar presionando al gobierno para que se implanten leyes que invaden claramente nuestras libertades como ciudadanos. Espero que nos mantengamos lejos de la medida abiertamente fascista adoptada en Francia, pero a esta gente le entusiasma la idea de trasladar un problema propio a responsabilidades ajenas y no es de extrañar que pronto se tomen este tipo de medidas.

Es curioso que aquellos que claman estar defendiendo los derechos de los autores tengan como caras visibles a autores que venden poco o nada, y que enfoquen el problema de la forma más sencilla: que paguen justos por pecadores, forzando la imposición de un canon irregular e injusto de partida por tener un fín indiscriminadamente recaudatorio y además no sabiendo contestar a una sencilla pregunta: ¿a dónde va mi dinero cuando se os paga?
Tengo un amigo que lleva un bar. En ese bar reproduce música y tiene un televisor, y pagaba el “impuesto revolucionario” como todo socio de esta famosa sociedad, ya que tuvo que pedir un permiso antes de abrir el bar siquiera. A pesar de que se abarataron las tarifas no se le informó y durante meses estuvo pagando más de la cuenta sin que se le informara de su error. Cuando fue a realizar unas gestiones en la sede de dicha sociedad vió aquello y se hicieron los locos. Ya calentito preguntó que qué se hacía con su dinero, y no le supieron contestar. Ni aún llamando a Madrid, a la sede principal, supieron o quisieron contestarle a la pregunta, a pesar de la transparencia de la que presumen. Tras esto dijo que no pensaba pagar más, y le comentarion, sencillamente, “puedes acabar teniendo problemas“. “Te hemos hecho una oferta que no podrás rechazar“, les faltó decirle.

Efectivamente, en estos momentos ha habido movimiento judicial hacia mi amigo. Sigue sin saber a dónde va el dinero. A él seguro que no, puesto que, a pesar de ser miembro de esta sociedad y tener registrados varios temas que son reproducidos en su bar sin ir más lejos, él no ha visto todavía un sólo céntimo ni la más mínima voluntad de recibir su compensación. No obstante, bien que tiene que pagar, eso sí, sin saber si alguno de los artistas que supuestamente deberían ser retribuídos por la música que suena en su bar está cobrando algo. Por supuesto que además, mi grupo, como grupo amateur con claras dificultades para lanzar una modesta carrera musical, tiene grandes dificultades para comenzar debido a toda la gente que descarga y distribuye gratuítamente nuestras maquetas.
Es la otra cara de la música, la que a las asociaciones de autores y discográficas no interesa: ayudar al artista de verdad, no haciéndole gastar aún más dinero en comprar CD’s para grabar nuestras maquetas, no asediando a los grupos noveles que tocan versiones de otros grupos exigiéndoles dinero, no teniendo que pagar dinero extra por las cámaras con las que se sacarán fotos promocionales y vídeos tocando; no ignorarlos porque no son guapos, mujeres atractivas ligeras de ropa que cantan lo que se les dice, porque se niegan a pasar por el aro de vestir y tocar de una forma que se les impone. Por no ser comerciales al no coincidir con aquello con lo que se satura al público. Por intentar hacer algo libremente, aportando algo interesante a la sociedad y, por qué no, tal vez ganarse algún día la vida con ello.

Así es como transcurren los días, con una industria dinosáurica e inmóvil agonizante, incapaz de adaptarse a algo que los demás sí han hecho y tratando de llevarse todo lo posible antes del colapso, y un gobierno inútil y corrupto que prefiere antes dar privilegios a entidades privadas para cobrar un impuesto que presupone la culpabilidad del ciudadano (¿Hola, alguien ha dicho habeas corpus?) a tratar de ofrecer o sugerir soluciones juiciosas (en el caso de que fuera competencia del gobierno intervenir en el mercado discográfico en otra cosa que no fuera regulación de precios). De todas formas poco se le puede pedir a un Ministerio de Cultura que ya ha demostrado su inutilidad cubriéndose de gloria con esperpentos como la Ley del Cine.

Situación peliaguda la que nos encontramos, ¿no? El caso es que tú que estás leyendo esto, ¿cuántas veces has leído algo similar? ¿A que también has firmado en contra del famoso canon? ¿Y qué, compras algún disco? Lo mismo incluso tienes un grupo y sabes a lo que me refiero cuando comento cosas como “prohibición por parte del ayuntamiento para tocar en tu ciudad bajo ningún concepto“, gran ayuda a la música amateur sin duda alguna (mucho mejor cerrar el acceso al Acueducto porque Julio Iglesias quiere tocar allí y pagarle una puta millonada). Vamos, que estarás harto de leer esto. Sin embargo, ¿ves que vayamos a algún sitio? ¿Tiene efecto lo que estoy escribiendo?

Posiblemente no. Pero posiblemente no me quedaría a gusto sabiendo que con la pasta que me gasto en música, cine y literatura, sigo pagando al comprar soportes de información, sigo sin saber qué pasa con mi dinero y, por supuesto, sigo perdiendo dinero intentando dedicarme a la música. Eso último es algo que se asume, por supuesto, y de lo que no me quejaré jamás: de lo que me quejo es que auténticos impresentables (no creo necesario mencionar a cierto cadáver de la Movida, cada día más esperpéntico, por poner un ejemplo arquetípico pero no por ello menos válido) que llevan tiempo lloriqueando y exigiendo beneficios a costa de un trabajo que ellos no han realizado sigan saliéndose con la suya amparados por una ley que no se hace en beneficio del ciudadano.

Leed poemas por la ventana. Invitad a amigos a ver películas en vuestra casa y prestádselas. Animad a conocidos a introducirse en un grupo que no conocen pasándoles una copia de su último disco. Expandid la cultura y tened siempre en mente que el que juega haciendo trampas, el que juega en contra de la libertad de expresión y del derecho a la cultura sin menoscabo del autor, el que se está beneficiando a vuestra costa y a la de los autores que se esfuerzan, es otro. Y sólo juntos y quejándonos todos, sólo concienciando de verdad a la sociedad de la situación de injusticia y atropello en la que vivimos, podremos acabar con ello.
[tags]Incompetencia, Corrupción, Leyes confusas, Injusticia, Falta de transparencia, Derechos de autor, Matando la música, arROBA es un caracter muy utilizado en la web, jodiendo a los grupos noveles, canon, aprovecharse del prójimo siendo un fracasado[/tags]
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6 comentarios
xelerad
Coincido en la mayoría de las cosas que has dicho, pero mi actitud ante el tema, desde hace ya muchos años, es denunciable como pasota. Pero sólo por una única razón: no tengo el poder individual de cambiar las cosas. No cuando el gobierno no mira detrás de lo que la dichosa sociedad de autores es y pretende. No cuando (para ellos) robar es legal. ¡Robar es legal! Claro, si yo robo es un delito. Así que, para conservar mi salud y evitar ataques al corazón, intento mantenerme un poco alejado del tema a pesar de tener muy clara mi opinión y no tan claro cómo es que algo tan obvio no es solucionado por la justicia (también llamada “justicia”).
Aparte, yo por ejemplo como músico no pretendo ni mucho menos ganar dinero porque directamente no creo valerlo, pero lo que es deleznable es que otros sí cobren por algo que no han hecho… y encima a cara descubierta. Antaño los ladrones se ponían una media en la cabeza e intentaban pertenecer al anonimato. Ahora, sin medias y saliendo por la tele mientras dicen básicamente “hola, te estoy robando, me llamo tal y cual y el estado me ampara, ¿a que molo?”, el gremio de ladrones se echa las manos a la cabeza.
Y me estoy enervando, así que termino diciendo que si acaso este es el tipo de entrada meneable, en mi opinión. Aunque ya dudo que por mucho revuelo que se cree en este ámbito vaya a haber progreso alguno.
Espero que lo de tu amigo se solucione lo mejor posible, que no sé cuán bueno es dada la situación…
DdS
Hay un relato corto de Julio Verne en el que un hombre inventa un mecanismo para volar libremente. Acaba secuestrado por gente de la industria del ferrocarril, empresarios y dirigentes políticos que se cagan encima ante las posibilidades de ese liberador invento que les hunde el negocio. Sin embargo, los planos del inventos son confiados a un tercero y el invento prevalece.
A corto plazo pueden patalear con medidas stalinistas, pero la guerra la ganará internet, el usuario, la música, la libertad.
oWakOo
Bravo, bravo y bravo. Genial entrada. Me quedo con el último párrafo ;).
deneb
No he podido resistirlo el bar del que habla Ballener0 es el PACHÁ de Ibiza y el hombre que es su dueño es Pocholo!!! perdóname por decirlo…
Naked Saturnist
A mí lo que me escama es que antes las leyes, igual peco de iluso, solían hacerse para beneficiar a la población en su conjunto; con este tipo de medidas estúpidas lo único que se hace es prostituir el arte y fomentar una industria que se está demostrando que es obsoleta y caduca.
Particularmente yo no copio muchos cds ni descargo mucha música, por no decir casi ninguna, pero desde que pago el canon, veo bien que todo aquel que quiera se descargue todo lo que pueda y más. Palabrita de músico, por otra parte.
pobreartista
No se de quién hablas o de que trata este post, solo se que me parecía correcto escuchar la música de El Padrino de fondo.
Fuera de coñas, quién siembra vientos recoge tempestades, y me se de un señor y de una señorita que se autodenominan “artistas y o u autores” que llevan sin trabajar desde los 80 que les está llegando la hora de que sus propios vientos se los lleve de una vez a donde se merecen, a un pozo oscuro y muy profundo.
Una web no puede decir nada libremente (en España hace mucho tiempo que la libertad de expresión desapareció) porque dicho “organismo” se les hecha encima a base de juicios y tal, pero dicho “artista” si puede luego hacer declaraciones del tipo “como alguien vuelva a insultar a —————– o a mi, acabará en la carcel o en el hospital”. ¿por qué él si puede amenazar a todo el mundo sin consecuencias y nosotros debemos estar callados acojonados?
Ahora, me alegro la cantidad de gambazos que están metiendo últimamente y la reputación que se están llevando, que es la que se merecen, y si no que antes de hacer nada se informen que después quedan en ridículo por denunciar con una asociación de síndrome de down… me alegré mogollón con ese desliz y con los miles que están teniendo.
Como músico me parece bien que haya cosas como Creative Commons aunque también he leído últimamente cosas de grupos que están con sus trabajos en CC y “los que no decimos su nombre” les han denunciado igualmente a pesar de ser temas de composición propia… asi que no descarto que a nosotros también nos pase el día de mañana. Pero espero que este imperio negro, esta dictadura acabe en un tiempo y sean ellos los que paguen por pecadores.