Hay veces que ni todo el cansancio del mundo puede sumirnos en el sueño más profundo. Son noches en las que no puedes dormir, y no sabes bien si es por estrés, porque no estás realmente cansado, porque estás pensando en otras cosas…o porque algo que suena te obsesiona. Obviamente no me refiero al sonido que hacen tus vecinos cuando bailan el rock del colchón (más que obsesionarme me cabrea porque me desvelo xD): me refiero a esas noches en las que un disco de engancha tan poderosamente que no puedes hacer otra cosa que no sea escucharlo sin parar.

Me he sorprendido múltiples veces estando medio despierto, o tal vez medio dormido, mientras un disco sonaba bajito en la mini cadena. Son tantos los discos que me gusta poner por la noche que me costarÃa nombrarlos todos, pero hay algunos que son especiales. Son discos que te pueden tener despierto durante horas sin que te des cuenta, discos que podrás repetir una y otra vez sin cansarte, a cualquier hora, pero que cobran especial significado por la noche.
Últimamente he estado enganchado a uno en particular. Misplaced Childhood se llama, y es una obra maestra del rock con todas las de la ley. No quiero extenderme demasiado, porque quiero hablar de él más adelante, pero esta maravilla de Marillion está llamada a ocupar un lugar de referencia en mi archivo de discos nocturnos, junto con otras grandes obras como Wish you were here de Pink Floyd. El viaje por la infancia, la amistad y el amor perdidos que surge a partir de un viaje de ácidos es la excusa perfecta para que, en vez de dormir, nos adentremos en los 41 minutos que Fish y los suyos compusieron para dejarnos absortos durante sus repetidas escuchas.

Y es que hay pocas cosas como sentir que, aunque mañana haya que levantarse temprano, hoy, ahora, esta noche, nada importe más que dejarse llevar por la semiinconsciencia y la despreocupación que fluyen de unos cuantos surcos en un cacharro de plástico. Parece una tonterÃa, pero asà es como las noches se hacen largas de verdad sin que a uno le importe, aunque nunca son lo bastante largas.
Buenas noches…











El furioso usuario usó
Anoche no pude dormir por ponerme a escuhar exile on main st. de los stones.
Qué curioso, estas cosas no solo me pasan a mi.
El furioso usuario usó
yo por la noche no suelo poner música, pero si algún finde que me he echado la siesta he enchufado algún disco… y de siesta nada, por muy cansado que estuviera, hasta que no se terminó el disco (how the west was won CD1 en este caso) no conseguà dormir.
El furioso usuario usó
Mmmmmm, ¿mis comentarios se borran? XDDD
El furioso usuario usó
alebaster, tengo que aprobar los comentarios de forma habitual. De todas formas, el filtro anti spam te habia clasificado como spam :s…
El furioso usuario usó
GrandÃsimo el Misplaced Childhood, y la verdad es que se presta perfectamente para estos menesteres. Yo en una época lo usé junto con Wish you were here y Dark side of the moon para relajarme en casa después de 4 horas de laboratorio en la universidad… y funcionaban muy bien.
El disco que últimamente me he puesto tumbado entre la vigilia y el sueño ha sido el II de Blackfield, y también me parece que cumple.
El furioso usuario usó
TÃo, usamos los mismos putos discos, somos lo peor xDDD.
El furioso usuario usó
O eso o tenemos un criterio exquisito. No sé qué me asusta más…
El furioso usuario usó
Eso último asusta más, ¿no? xD
El furioso usuario usó
TIene que ser casualidad, o no, pero yo también ando muy enganchado al Misplaced éstos dÃas. Evoca mucha nostalgia y tiene unas cuantas canciones que vamos… El caso es que no ha sido hasta entrar aquà que he visto la portada, vaya maravilla. Me voy extendiendo con la abundante discografÃa de Marillion poco a poco, creo que la canción Man of the thousand faces es otra maravilla, que la voz de Hogarth casi me gusta más que la de Fish, y que espero verles en concierto pronto. Ah, y que apruebes los exámenes y vengas el 29 de marzo a Barcelona.