Finalizo el silencio en el blog tras muchos dÃas de puteamiento general con un post educativo. Hace unos dÃas el gran FCK (cada dÃa que usa Twitter es menos “gran”, ojo) respondÃa en Pisito un meme acerca del nivel educativo necesario para leer su blog. Me apunté al carro, y mientras que el suyo obtenÃa una calificación de Instituto, el mÃo era para Genios.

No se puede negar la existencia de genios en los institutos, pero como la LOGSE se encargó de practicar la limpieza étnica con ellos y luego la ESO los remató, esto denota que Pisito es un blog superficial, pensado para pocas visitas y con contenidos ridÃculos e inocuos, mientras que la Furia es un rincón de cultura, ciencia y sabidurÃa, refugio perfecto para las miles de visitas que registro cada dÃa, sin hablar de la gran variedad de noticias que tengo. Y todo eso sin mencionar la tremenda capacidad de actualización que ofrezco. Una joya, vaya.
Por este motivo, hoy toca post cultural: vamos a hablar de matemáticas. Concretamente, de mathcore, y para ser más exactos, de uno de sus grupos estrella.

Grupo: The Dillinger Escape plan ![]()
Disco: Irony is a dead scene
Año: 2002
Estilo: mathcore
Web: D.E.P’s Myspace
Escuchar algo de este grupo por primera vez es bastante parecido a estar tan tranquilo en la playa y que te tiren un cubo de agua helada encima. Bueno, mejor aún: primero trituran varios kilos de hielo y luego te lo tiran encima hasta sepultarte. Es tal el nivel de esquizofrenia y barbarie que hay concentrado en las cuatro canciones de este EP que te quedas atontado la primera vez que lo escuchas.
El Mathcore es una etiqueta que trata de englobar a los grupos que, desde finales de los ochenta más o menos, desarrollan un estilo de tempos imposibles, estructuras muy atÃpicas y un sonido aparentemente discordante. Digamos que es música algo más difÃcil de hacer que de escuchar, y si de por medio está Mike Patton, cantante de los ya extintos Faith no More y protagonista de proyectos mucho más interesantes en mi opinión como son los paranoicos Mr. Bungle, está asegurado ese punto que te hace sentir incluso incómodo. Esto viene derivado ante todo del juego con los compases y los tempos, casi siempre bastante rebuscado y que hace que se saquen grandes semejanzas con la matemática musical: de ahà la primera parte del nombre de la etiqueta.

The Dillinger Escape Plan no son un grupo para ponerse de fondo: no merece la pena escuchar su música sin prestar atención a todas las cosas que están ocurriendo al tiempo, y sobre todo si lo que escuchamos es este EP, sacado a mitad de su carrera en especiales circunstancias. Habiendose quedado sin cantante, aprovecharon para grabar unas cuantas canciones con Mike Patton, y aunque cuando salió Irony is a dead scene ya estaban girando con cantante nuevo, el impacto fue igualmente fuerte.

La capacidad que tiene este disco para sorprender es inversamente proporcional a su duración: lógico, es un EP, pero los escasos 20 minutos que dura se hacen muy cortos en relación con las ganas de escuchar más cosas que te deja. Espectacular trabajo en la composición, con giros imposibles, ritmos alocados y unas voces a veces desgarradas, otras brutales, pero sobre todo voces con la firma de Patton, que sabe hacer que las cosas suenen como si los hermanos Marx hubieran descubierto el jazz y el death metal al mismo tiempo y hubieran tratado de componer algo bajo los efectos de una borrachera que inexplicablemente no afectara las capacidades motrices dedicadas a tocar un instrumento de forma coherente.

Este EP es una buena forma de adentrarse en la discografÃa del grupo, tomando un momento de transición como partida, tras el cual la banda se ha ido asentando hasta tener una posición relativamente aventajada hoy en dÃa. Si bien es un estilo razonablemente minoritario, serÃa una buena idea echarle un ojo a su disco recién salido en Noviembre, Ire Works, del que me gustarÃa hablar otro dÃa: mucho más accesible que este EP sin duda alguna, con buenos trallazos, pero menos intenso que este disco más que nada porque lo de Irony is a dead scene es una merienda de negros comparado con la mayor parte de los discos que podemos escuchar habitualmente. No en vano The Dillinger Escape Plan toman el nombre de uno de los primeros enemigos publicos en Estados Unidos, el famoso ladrón John Dillinger, del que dice la leyenda urbana que no murió en la emboscada que le tendió la policÃa a la salida del cine: desde luego si sigue vivo, escuchar a este grupo le ha tenido que dejar como poco con el culo torcido.
¿Os dejará a vosotros igual?











El furioso usuario usó
Quizá no pueda emitir un juicio equilibrado habiendo escuchado una sola canción, que es la que expones, pero no entiendo eso de la matemática musical. Que las matemáticas y la música son dos mundos semejantes es un hecho meridiano, pero no creo que sea cosa exclusiva del mathcore, y no veo porqué tomar de excusa las matemáticas para hacer experimentos caprichosos que atienden más a la necesidad de buscar una identidad única y excéntrica que a hacer música. No hace falta buscar la arritmia y la incoherencia para romper moldes o diferenciarse.
El furioso usuario usó
Simplemente geniales, ¿te lo dije o no te lo dije muñón? X_D De hecho el Miliki & Roger deberÃamos hacerle de ese estilo, pero con la misma duración X___D.
El furioso usuario usó
@DdS: efectivamente, no es cosa exclusiva del mathcore ni mucho menos, pero el que a este estilo se le haya dado este nombre es debido a que los cambios de ritmo, los compases inusuales y este tipo de cosas digamos que están más explÃcitamente ligadas a la matemática musical…no sé si me explico. Ahora, la parte de la incoherencia no sé a qué te refieres.
@Mr.Nice: se nota que has formateado, ya no sale lo de “Doctor, es …” xDDD. Y sÃ, son cojonudos, me están encantando
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