Máximo Pradera – ¿De qué me suena eso?

Este artículo fue escrito por Jueves, 28 junio, 2012

Resulta que Máximo Pradera esconde un conocimiento musical que al espectador muy casual de Lo + Plus se le debía escapar. Yo al menos, que nunca he visto demasiada televisión, tenía al programa como algo aburridillo y con un contenido cultural bajo como corresponde a todo buen programa que aglutine una audiencia apreciable. Sin embargo, el amigo Máximo es un ferviente admirador de la música clásica y hace unos pocos años se apuntó a escribir un libro sobre su pasión musical con un objetivo sencillo: introducir y acercar a la gente a un género que, de cara al público, está prácticamente relegado a las bandas sonoras de películas. El resultado no está mal.

Como no he encontrado una buena foto ni del libro ni de Máximo Pradera he creído conveniente ilustrar el post, al menos, con algo relacionado con praderas. JARL.

 

¿De qué me suena eso? se divide en cuatro partes: las tres primeras, a mi juicio las más entretenidas y mejor hiladas, hablan respectivamente de Mozart, Bach y Beethoven. En la última comenta algunos de los temas más populares de la música clásica que aparecen en veinte películas famosas. El objetivo de esta última parte se diluye un poco al no ser tan narrado, acabando el libro con una retahíla de anécdotas y cosas curiosas que es interesante pero que queda un poco inconclusa. Las tres primeras partes son las más interesantes y de las que se saca más provecho como lector y como iniciado a la música clásica, ya que ahí sí que desarrolla conceptos y recomendaciones muy interesantes con un lenguaje fácil de entender por cualquiera.

Ojo, que en algún momento se va de rosca y acaba hablando de progresiones, dominantes y demás términos técnicos que a un casual de la música le sonarán a chino – o peor: le harán huir del libro y de la música que recomienda. Resbalones de este estilo aparte, creo que el libro le ha quedado muy resultón y demuestra conocimiento, cariño y ganas de difundir la música que le apasiona. En ese sentido, Máximo Pradera no ha escrito el libro de su vida ni un tomo imprescindible en ninguna biblioteca musical, pero creo que las comparaciones de Bach con el Mastropiero de Les Luthiers son una forma más que original de explicarle al personal lo que es una cantata y, más importante aún, que se entienda. Solo por eso merece la pena que, si os pilla a mano, probéis a leerlo.

3 Respuestas a “Máximo Pradera – ¿De qué me suena eso?”

  1. Txaman Hagen

    Ya había oído de la afición y conocimientos del susodicho a la música clásica. Se que más de uno, que solo lo conocía por presentar el programa de canal +, que lo tenía por un personajillo graciosete y chabacano, se sorprendía cuando se enteraba.
    Por cierto, recuerdo que cuando presentaba el libro, decía que su intención no era convencer a la gente de que escuchara música clásica, sino convencerla de que ya la estaba escuchando sin saberlo. Y ponía como ejemplo el típico sonido de los móviles Nokia, que debe ser de un músico barroco español.
    A todo esto, yo no me he leído el libro, XD.

    • ballener0

      Bueno, la parte de lo de las películas viene un poco para eso que dices, que la gente sea consciente que ya está escuchando música clásica y que, al menos dentro de una película, no parece ser tan aburrida como suele decirse…

  2. Txaman Hagen

    Lo de las películas es un buen ejemplo, así a bote pronto, el primero que me viene a la cabeza es la famosísima escena de los helicópteros de Apocalypse Now con la cabalgata de las valquirias de Wagner.

    Pero no solo el cine. Ahora que acaba de terminar la Eurocopa, en los estadios de futbol, es muy habitual escuchar a la multitud coreando la marcha triunfal del ejército egipcio de la ópera Aida de Verdi, y seguro que muy poca gente sabe lo que realmente está cantando.

    Otro ejemplo de música clásica integrada en la cultura popular, hay 2 marchas nupciales, las más famosas del mundo, y bastante gente sabe que una de ellas es de Mendelshon. Lo que casi nadie sabe, es que la otra, pertenece a la ópera Lohengrin, de Wagner.

    Los aficionados a la fórmula 1, se aburrirían hace unos años, de escuchar todas las semanas el hinmo alemán, cuando al Kaiser Schumacher no había quien le tosiera. Pues bien, ese himno en origen, era un oratorio patriótico dedicado a la mayor gloria del Kaiser Guillermo, y fue compuesto por Joseph Haydn.

    Y volviendo al fútbol, el coro que sirve de sintonía oficial de los partidos de la Champions League, pertenece a un oratorio de Haëndel.

    En fin, falta mucho aún para que el black metal alcance tales cotas de aceptación popular. Aunque vamos en camino! Pinchando en el enlace de microfuria, volví a encontrarme con esa abominación de Nephicide que pusisteis el año pasado. Vaya grima! XD


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